Vivir bien o vivir mucho

Escuchamos frecuentemente algunos consejos para prolongar nuestra vida, por supuesto, lo que más se sugiere es tener una alimentación saludable, hacer ejercicio con frecuencia, tomar con moderación, no fumar y mantener un peso adecuado. Este estilo de vida nos puede llevar a ser sanos y longevos.
Sin embargo, no se contempla el equilibrio emocional y los esfuerzos que cada persona debe hacer para mantenerse ecuánime ante la vida agitada; controlada ante el estrés diario, empática con su pareja o enfocada y entusiasmada en su actividad laboral.
Tampoco se sugiere como hacer para mantener estos hábitos que
tanto ayudan a vivir bien. Así que desde el punto de vista emocional, se requiere de un cierto equilibrio personal para lograr tener una rutina diaria adecuada y que se adapte a lo antes mencionado.
Si la persona no está convencida sobre los alcances de seguir estos simples hábitos o si tiene conflictos sentimentales consigo mismo o con las personas cercanas que le rodean, difícilmente tendrá “cabeza” para apegarse a este modo de vida saludable.
Por otro lado, si por el contrario, por ejemplo el cigarro figura como un aparente elemento de estabilidad emocional o si el ejercicio es una actividad que le perturba por todo lo que implica en relación a la percepción corporal en donde puede tener conflicto o, si las actividades laborales no permiten llevar una alimentación adecuada, entonces hay otros factores en contra de adherirse a tan buenas prácticas de salud y longevidad.
Cuida tu salud emocional y primero asegúrate de sentirte bien en lo emocional para llevar esa vida saludable y si no, una ayuda con un experto puede romper con algún desequilibrio emocional y entonces podrás mejorar y “vivir bien”.

La Bella Durmiente

Cada mujer es diferente de las otras, cada mujer es infinita, una mujer profundamente dormida que no dijera nada ni oyera nada se alejaría del cansancio de despertar al mundo y enfrentarse a la presión social de ser igual a todas, de encasillarse al estereotipo de la belleza perfecta que incluye un riguroso métrico de su cuerpo, ninguna línea extra en su piel y la imposición de realizar correcciones mediante trucos de maquillaje y crear una idea imaginaria de lo que son sus ojos, sus pómulos, su nariz, etc.

Querer despertar y rehusarse se vuelve extraño, la sociedad lo percibe como exótico y rechaza a esa mujer que no entra en la “casilla” con toda la serie de requisitos impuestos.

Buscando todos los “likes” posibles, que mientras más tenga en sus redes, más igual se vuelve a todas y sin posibilidad de una transformación personal o dar cabida a sus propias ideas y forma de ser que la desate de las reglas sociales impuestas, como depender de un hombre para ser feliz, por obligación ser la mamá perfecta o mejor dicho tener unos hijos perfectos o, como profesionista, mantenerse con un perfil bajo.

¿Qué sería de una mujer en búsqueda de un crecimiento personal a través del conocimiento? de progresar mediante éste y no de la información fugaz y superficial, de seguir sus propios instintos y procurar no someterse a las imposiciones, Que sería…

A la espera de un hijo

Cuando se está en la espera de un hijo, los nueve meses de gestación nos provocan un poco a detener el tiempo y recapacitar en la expectativa del nuevo ser que viene en camino y, desde buscar el nombre, el lugar donde va a dormir y el hospital en que va a nacer son detalles importantes que rodearán y marcarán al nuevo sujeto.

Sin darnos cuenta y es más notorio cuando nace el pequeño salen a la luz formas e ideas absolutas de cómo educar y forjar a nuestro hijo, el padre tiene sus propias ideas y la madre otras igual o totalmente diferentes y, ahí es donde empiezan los conflictos más serios de la pareja, para el padre aunque no podemos generalizar pero suele ser más cómodo retirarse en la discusión y dejar al cargo de la formación de los hijos a la mamá. Sin embargo sus expectativas ahí están y hará lo propio en los momentos oportunos para él y logra hacer presencia en la formación del hijo como la figura paterna.

La madre, por lo general, goza de todo el campo para formar y educar a su hijo a su voluntad, bueno es un decir pues está sumamente influenciada por su propia madre, así que, le viene un legado de ideas y pensamientos desde su madre, su abuela y así podemos seguir con la cadena de herencia de costumbres e ideas de cómo cada familia
entiende y ve la vida y de cómo debe conducirse ante ella.
Por lo que, ese sujeto que hoy somos tiene una carga de las expectativas no solo de nuestros padres, sino en forma ascendente de un modelo de educación que tal vez lo podemos seguir a través de nuestro apellido.

No eres tú, soy yo

Romper con una relación no es fácil, sobre todo porque en realidad, no estamos preparados para aceptar que el amor se acaba pero más bien creo que se acaba la etapa de enamoramiento e inicia un proceso en el que tenemos que construir el amor, lo cual, no es fácil e implica esfuerzo, dedicación, el estar abiertos a ceder y tolerar.

En fin, si esto no se logró a pesar de los esfuerzos tenemos que elegir las palabras adecuadas para terminar con la relación, de nada sirve culpar al otro no tendría caso, es mejor decir la verdad y lo más claro acerca de nuestros sentimientos y hablar de las dificultades por las que nos encontramos que nos hacen decidir no poder seguir más con
la relación. Es mejor eso y resistir a la tentación de decir que podrían seguir siendo amigos o que ahora no es el mejor momento para permanecer en la relación pues da a entender que hay la posibilidad de regresar en el futuro.

Este tipo de conversaciones tienen que ser en privado y en persona, actualmente es muy común, que este tipo de situaciones se hagan a través de whatsApp especialmente si se ha tenido una relación estable. Las intenciones y los deseos deben estar en orden y se debe estar seguro de dar ese paso para no dar falsas expectativas, viene bien
platicar con algún amigo o con un profesional.

Afecta en gran medida involucrarse en otra relación antes de terminar
con su relación pues se vuelve muy doloroso.

¡Qué bueno que soy soltero!

Ser soltero, al parecer no es fácil y sobre todo por la presión social de que sin pareja no se es del todo “completo” y se piensa que las personas solteras podrían ser más infelices, sin embargo, el ser soltero tiene muchas ventajas que lo llevan a un buen equilibrio emocional y una vida de mucho bienestar.

Se puede tener un espacio personal para planear y pensar lo que se quiere en la vida y, el hecho de tener una pareja mantiene nuestro pensamiento en construir la relación, en las peleas que surgen o diferencias, incluso en planear y organizarse para tener días agradables y esto puede estresar de alguna manera a las personas.

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