Los animales pueden ablandar el corazón del ser humano, su comportamiento natural e ingenuo hace despertar el interés y curiosidad por su inteligencia y reacciones casi sentimentales en algunos de ellos.
Inspiran en las personas un amor de gran intensidad y logran comunicar a través de sus conductas sus necesidades, pareciera ser que tuvieran emociones y que éstas son simples y directas y si quisiéramos describirlos desde esta perspectiva no se les conoce hipócritas sino nobles.
Las personas que maltratan a los animales o tienen una aversión a ellos, son de un corazón duro y con una sensibilidad muy baja o también podrían buscar sentirse muy poderosos frente a seres aparentemente menores a ellos. Probablemente también tienen un bajo control de sus impulsos.
Es muy diferente el que le teme a los animales quienes podrían haber sufrido una experiencia desagradable en su infancia.
Así que, la oportunidad de convivir con los animales nos hace más humanos.
